
LUIS GONZÁLES: “Disponer de recursos naturales NO GARANTIZA UNA INDUSTRIA COMPETITIVA”
Industrializar no consiste solamente en construir plantas. Cada proyecto necesita materia prima caracterizada, tecnología validada, energía, agua, capital de operación y, entre otras cosas, personal especializado y compradores…
EDICIÓN 159 | 2026
Vesna Marinkovic U.
1Bolivia necesita fortalecer su capacidad de procesamiento, fundición y refinación para generar productos con mayor valor agregado en el sector minero-metalúrgico?
Sí, es una necesidad estratégica. Bolivia debe ampliar su participación en la cadena productiva y transformar una mayor proporción de sus recursos en productos comercializables de mayor valor. En el último congreso anual de la AIMET, realizado el 22 y 23 de Octubre de este año en las plenarias sobre el Mutún, el litio y los minerales críticos mostraron que disponer de recursos naturales no garantiza contar con una industria competitiva.
Sin embargo, industrializar no consiste solamente en construir plantas. Cada proyecto necesita materia prima caracterizada, tecnología validada, energía, agua, capital de operación, personal especializado y compradores. Debemos evaluar la cadena productiva de manera integral, incluyendo los subproductos y las oportunidades de integración regional. El objetivo es desarrollar operaciones sostenibles que generen valor para el país.
2Considera importante impulsar la automatización, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías aplicadas a la extracción y al procesamiento de minerales en Bolivia?
Absolutamente, estas herramientas pueden contribuir a mejorar la recuperación de metales, reducir pérdidas, optimizar el consumo de agua, energía y reactivos, anticipar fallas de equipos y disminuir la exposición de los trabajadores a tareas peligrosas. También pueden apoyar la trazabilidad de la producción y mejorar el control de las operaciones.
Su incorporación debe responder a problemas concretos y contar con resultados medibles. La tecnología necesita datos confiables y profesionales capaces de interpretarlos. Por ello, debemos comenzar por fortalecer el muestreo, los laboratorios, la instrumentación y los balances metalúrgicos. Sobre esa base, la simulación, el control automatizado y la inteligencia artificial pueden aportar mejoras reales. La modernización debe acompañarse de capacitación y transferencia de conocimientos.
3Se requiere un marco normativo previsible que favorezca las inversiones y permita desarrollar proyectos mineros y metalúrgicos de largo plazo en el país?
Con absoluta seguridad. La exploración y el desarrollo de proyectos demandan inversiones importantes y plazos que trascienden una gestión de gobierno. Se necesitan reglas claras, estabilidad, respeto a los contratos, protección frente a avasallamientos y procedimientos administrativos oportunos.
Las conclusiones del congreso anual de la AIMET plantean revisar las restriccio nes que dificultan la inversión y evaluar asociaciones público-privadas, empresas conjuntas y otras modalidades que aporten capital, tecnología y capacidad de gestión. Estas alternativas deben establecer beneficios y obligaciones verificables para todas las partes.
Pero también debemos ser enfáticos: aprobar nuevas leyes resulta insuficiente si las disposiciones vigentes no se cumplen. La normativa debe elaborarse con participación técnica y visión de país, evitando que responda exclusivamente a intereses sectoriales.
Es ingeniero sénior con 42 años de experiencia profesional en minería e hidrocarburos. Desde abril de 2024 se desempeña como consultor de ingeniería en operaciones de producción en Oxy, en Houston, Texas, para las operaciones del Golfo de México. Su trayectoria incluye cargos en Global Edge Consultants, Xenon Lift Services, Weatherford, Edinburgh Petroleum Services, Equipetrol S.A. y Comibol. Ha participado en proyectos en Bolivia, México, Colombia, Ecuador, Venezuela, Argentina, Brasil, Kuwait, Libia, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos.
4La actividad minera debe incorporar controles ambientales, tecnologías más limpias y una relación responsable con las comunidades?
Sí. Son condiciones esenciales para desarrollar una minería responsable. En el ultimo congreso anual de la AIMET, la plenaria del oro puso de manifiesto la gravedad de la contaminación asociada al uso de mercurio y la necesidad de fortalecer la fiscalización y promover alternativas tecnológicas. En el litio se destacó la importancia de los estudios hidrogeológicos y de proteger el agua de las comunidades. En tierras raras se advirtió sobre el manejo de residuos y la posible presencia de elementos radiactivos.
Los controles deben aplicarse a todos los actores: estatales, privados y cooperativos. Deben incluir monitoreo verificable, manejo seguro de residuos, protección de los trabajadores y previsiones para el cierre y la rehabilitación. La relación con las comunidades requiere información transparente, diálogo temprano y cumplimiento de compromisos. Los costos ambientales y sociales deben incorporarse al proyecto, no trasladarse a la población.
5Se afirma que las universidades y las instituciones técnicas deben actualizar sus programas de estudio para responder a las necesidades de la industria minera moderna. ¿Está de acuerdo?
Estoy de acuerdo. La formación debe conservar una base sólida en ciencias e ingeniería y actualizarse en función de las necesidades productivas. Es necesario reforzar la geometalurgia, el muestreo, la simulación, la automatización, el análisis de datos, la gestión ambiental y la evaluación económica. También debemos formar profesionales que comprendan la comer cialización de los productos y el contexto internacional.
Esta actualización requiere laboratorios, investigación aplicada, prácticas industriales y colaboración permanente con las empresas. Además, debe incluir formación técnica para operadores y personal de mantenimiento.
Formar especialistas tiene sentido si el país les ofrece oportunidades para aplicar sus conocimientos. Los proyectos deben contar con mecanismos para incorporar y retener talento, mediante condiciones de trabajo, remuneración y trato profesional acordes con sus responsabilidades.
6Considera necesario fortalecer la coordinación entre el Estado, las empresas mineras, las universidades y los profesionales del sector?
Es indispensable y fue uno de los planteamientos transversales del congreso. Los problemas del sector requieren integrar conocimiento geológico, minero, metalúrgico, ambiental, económico y comercial. Ninguna institución puede resolverlos de manera aislada.
Esta coordinación debe traducirse en mesas técnicas permanentes, acceso a información, responsabilidades definidas y seguimiento de resultados. AIMET ha manifestado su disposición de aportar conocimiento y experiencia, y ha presentado propuestas que deben ser consideradas en las decisiones del sector.
La participación profesional debe comenzar desde la formulación de políticas y proyectos. Consultar a los especialistas cuando las decisiones ya están tomadas reduce la posibilidad de prevenir errores y proteger las inversiones del país.
7Piensa que el aprovechamiento eficiente de los recursos minerales debe contribuir a generar empleos especializados, fortalecer la industria nacional y mejorar la competitividad de Bolivia?
Ese debe ser uno de sus principales objetivos. El aprovechamiento de recursos no renovables debe generar capacidades que permanezcan en el país: empleo calificado, proveedores nacionales, servicios de ingeniería, investigación y nuevas actividades industriales.
El Mutún puede contribuir al desarrollo de industrias vinculadas al acero y la metalmecánica, siempre que alcance una operación continua y competitiva. El litio y los minerales críticos pueden abrir oportunidades adicionales si se desarrollan con tecnología adecuada y acceso a mercados.
Los resultados deben medirse por la productividad, la calidad del empleo y los beneficios efectivos para la población. Para ello, las operaciones altamente técnicas deben ser dirigidas por profesionales del sector con experiencia comprobada, seleccionados por mérito y evaluados por sus resultados.
8La contaminación provocada por la minería ilegal en Bolivia es un problema que se pueda revertir?
Es posible detener nuevas fuentes de contaminación y recuperar parte de las áreas afectadas, pero sería irresponsable prometer una reversión completa e inmediata. La recuperación depende del contaminante, la extensión del daño y las características del lugar. Algunos impactos pueden persistir durante muchos años; por eso, la prioridad es detener inmediatamente las actividades y descargas que continúan causando daño.
En el caso del mercurio, es urgente hacer efectivos los compromisos asumidos por Bolivia en el Convenio de Minamata. Según los datos presentados en el Congreso de AIMET, en nuestro país se estarían liberando al ambiente cerca de 100 toneladas de mercurio por año. En esa misma exposición se citaron aproximadamente 27 toneladas vinculadas a la catástrofe de Minamata, en Japón. Aunque corresponden a períodos y condiciones diferentes y no permiten equiparar directamente sus consecuencias, la comparación advierte sobre la magnitud de las liberaciones denunciadas en Bolivia y la urgencia de intervenir.
La respuesta exige fiscalización efectiva, control de la comercialización y uso del mercurio, y trazabilidad de la producción y venta del oro. Paralelamente, se necesitan diagnósticos ambientales, evaluación de las poblaciones expuestas y programas de remediación con responsables y financiamiento definidos. También debemos promover procesos de recuperación de oro sin mercurio y brindar asistencia técnica para su adopción.
Estas exigencias deben aplicarse a todos los operadores. La formalización debe implicar cumplimiento ambiental, laboral y tributario: no basta con registrar una operación si continúa contaminando o poniendo en riesgo vidas humanas. Tampoco deben permitirse estructuras empresariales que utilicen la figura cooperativa para eludir sus responsabilidades. La generación de ingresos no puede justificar que los costos ambientales y sociales recaigan sobre las comunidades y las futuras generaciones.
9Cuál su evaluación y cuáles sus conclusiones sobre el último evento de AIMET 2026 en Santa Cruz de la Sierra?
Mi evaluación es positiva por la profundidad del debate y por haber reunido distintas perspectivas sobre cinco asuntos fundamentales: el futuro del sector minero-metalúrgico, el Mutún, el litio, el oro y los minerales críticos. El congreso permitió relacionar los desafíos tecnológicos con los problemas de gestión, inversión, regulación, seguridad y medio ambiente.
Las cinco plenarias —situación y perspectivas de la minería y metalurgia, Complejo Siderúrgico del Mutún, litio, oro y minerales críticos y tierras raras— coincidieron en una necesidad fundamental: transformar el potencial mineral de Bolivia en operaciones eficientes, capacidades industriales y beneficios sostenibles para la población. Para lograrlo, se requiere superar las limitaciones de gestión, inversión, regulación y desarrollo tecnológico que impiden aprovechar las oportunidades del sector. Las principales conclusiones son: Establecer una política de Estado con planificación y continuidad, garantizar seguridad jurídica y cumplimiento efectivo de la ley, Profesionalizar la conducción de las empresas e instituciones, Incorporar inversión, tecnología y modalidades de asociación viables, Consolidar la operación del Mutún y aprovechar su capacidad industrial, Reorientar el desarrollo del litio sobre bases técnicas y comerciales, Recuperar el control de la producción y comercialización del oro, Desarrollar los minerales críticos con una visión industrial y geopolítica, Proteger la vida, el agua y el medio ambiente, Integrar al Estado, las empresas, las universidades y los profesionales. En síntesis, Bolivia necesita convertir sus recursos minerales en producción competitiva, empleo especializado y desarrollo industrial, mediante decisiones técnicamente sustentadas y una gestión responsable.

El 59% del agua utilizada en nuestros procesos es recirculada y más del 82% del agua extraída es devuelta al entorno…”




