
HIANNY ROMERO: “La minería requiere reglas claras, instituciones sólidas y DECISIONES OPORTUNAS"
El ejecutivo sostiene que al tener Bolivia una tradición minera histórica, es imprescindible la inversión extranjera, desarrollo y nuevas oportunidades para aprovechar el potencial minero extraordinario que tiene el país.
EDICIÓN 159 | 2026
Abner Flores
1Cuál es la visión de NPM Minerales para transformar el potencial minero de Bolivia en proyectos de producción concretos? Bolivia tiene una tradición minera histórica y un potencial geológico extraordinario. Sin embargo, uno de los grandes desafíos del país ha sido transformar ese potencial en nuevos proyectos productivos capaces de atraer capital, incorporar tecnología, generar empleo y competir en los mercados internacionales.
En NPM Minerales creemos que Bolivia puede recuperar un lugar protagónico en la minería mundial. Nuestra visión es contribuir a ese objetivo mediante el desarrollo responsable de proyectos de gran escala, con estándares técnicos internacionales, la integración de criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza desde su concepción), planificación de largo plazo y una relación constructiva con el Estado y las comunidades. Transformaremos el potencial geológico de nuestros proyectos en un motor de desarrollo para las comunidades y el país. Nuestra presencia en Bolivia desde 2017 refleja una decisión empresarial de largo aliento. Hemos apostado por el país, incluso en un contexto en el que la incertidumbre regulatoria y las dificultades económicas han limitado la llegada de nuevas inversiones internacionales.
Hoy trabajamos para que Silver Sand, en Potosí, y Carangas, en Oruro, avancen hacia su desarrollo productivo. Ambos representan una oportunidad para demostrar que Bolivia no solamente posee importantes recursos minerales, sino que también puede convertirlos en inversión, producción, exportaciones y desarrollo económico sostenible. Nuestra aspiración es que estos proyectos se conviertan en una señal de confianza para otros inversionistas internacionales: que Bolivia vuelva a ser vista como un destino donde es posible desarrollar minería moderna, competitiva y estrictamente responsable.
2En qué etapa se encuentran actualmente los proyectos Silver Sand y Carangas, y cuáles son los próximos pasos para iniciar operaciones?
Silver Sand, en Potosí, y Carangas, en Oruro, son proyectos que han alcanzado importantes avances técnicos y geológicos, aunque se encuentran en distintas etapas de desarrollo. En el caso de Silver Sand, contamos con estudios de prefactibilidad respaldados por normativas internacionales de divulgación (como el instrumento canadiense NI 43-101) que permiten proyectar una futura operación minera de gran escala. Actualmente, el trabajo está orientado a avanzar en los procedimientos ambientales, regulatorios y de relacionamiento social necesarios para continuar hacia las siguientes fases del proyecto.
Es importante señalar que desarrollar proyectos mineros de esta magnitud supone desafíos que van más allá de los aspectos geológicos y financieros. En Bolivia, la complejidad de los procedimientos administrativos, los prolongados tiempos de tramitación y las debilidades de coordinación institucional han representado dificultades importantes para el avance de nuevas inversiones. La minería requiere reglas claras, instituciones sólidas y decisiones oportunas. Nuestra prioridad es continuar avanzando en los estudios técnicos, ambientales y de ingeniería, así como en los procesos regulatorios y financieros que permitan alcanzar las condiciones necesarias para iniciar la construcción y, posteriormente, las operaciones. Bolivia tiene un enorme potencial minero. El desafío es que ese potencial pueda transformarse en proyectos productivos sin que los tiempos administrativos se conviertan en una barrera para la inversión y el desarrollo.
3Qué factores hacen que Silver Sand y Carangas sean proyectos estratégicos para la minería boliviana?
La importancia estratégica de Silver Sand y Carangas radica fundamentalmente en su capacidad para generar inversión, empleo, exportaciones, divisas e ingresos fiscales para Bolivia, además de aportar metales clave para la transición energética global. Estamos hablando de dos proyectos mineros de gran escala que, en conjunto, representan una inversión referencial de aproximadamente 700 millones de dólares, con un importante potencial para dinamizar la economía boliviana.
Más allá de la magnitud de la inversión, su importancia estratégica radica en los beneficios que pueden generar para el país: nuevas fuentes de empleo directo e indirecto, incremento de las exportaciones, generación de divisas y mayores ingresos para el Estado y las regiones productoras a través de regalías mineras e impuestos. También representan una oportunidad para fortalecer las economías de Potosí y Oruro, dinamizar las cadenas de proveedores nacionales, incorporar tecnología y desarrollar capacidades técnicas y profesionales.
En un contexto en el que Bolivia necesita recuperar la confianza de los inversionistas internacionales, estos proyectos pueden demostrar que es posible transformar nuestro potencial geológico en inversiones productivas, crecimiento económico y oportunidades de desarrollo.
En primer lugar, ambos proyectos tienen el potencial de fortalecer las exportaciones mineras y generar divisas, un aspecto particularmente relevante para la economía boliviana. En segundo lugar, su futura producción permitiría generar regalías mineras e ingresos tributarios conforme a la legislación vigente, beneficiando al Estado y a las regiones productoras. Potosí y Oruro podrían contar con nuevas fuentes de ingresos que contribuyan al financiamiento de sus necesidades de desarrollo. En tercer lugar, se abrirían oportunidades de empleo directo e indirecto, además de una importante demanda de bienes y servicios para proveedores y contratistas nacionales. La minería de gran escala tiene un efecto multiplicador sobre actividades como el transporte, la construcción, la metalmecánica, la logística y los servicios especializados. Otro aspecto estratégico es la posibilidad de fortalecer las capacidades técnicas y profesionales del país mediante la incorporación de tecnología, la capacitación laboral y la participación de empresas bolivianas en cadenas de suministro de mayor complejidad. Pero existe también un componente que consideramos fundamental: la recuperación de la confianza de los inversionistas internacionales.
Durante un periodo prolongado, Bolivia ha tenido dificultades para atraer nuevas inversiones mineras privadas de gran escala. En ese contexto, el desarrollo de Silver Sand y Carangas puede constituir una señal importante para demostrar que el país tiene oportunidades competitivas y que es posible llevar adelante proyectos bajo estándares internacionales. Nuestro objetivo no es solamente desarrollar dos operaciones mineras. Queremos contribuir a que Bolivia genere más empleo, incremente sus exportaciones, fortalezca sus ingresos fiscales y vuelva a posicionarse como un destino atractivo para la inversión internacional.
4Cuánto capital adicional prevé invertir la empresa en ambos proyectos y de dónde provendrán esos recursos?
Silver Sand y Carangas representan, en conjunto, una inversión referencial de aproximadamente 700 millones de dólares, lo que refleja la magnitud de nuestra apuesta por el desarrollo de la minería boliviana y la confianza que tenemos en el potencial productivo del país. El desarrollo de proyectos mineros de gran escala requiere importantes recursos financieros, tecnología especializada y una planificación de largo plazo. En ese sentido, las inversiones se ejecutan de manera progresiva, conforme avanzan los estudios técnicos, los procesos regulatorios y las condiciones necesarias para su construcción y posterior operación.
Dado que New Pacific Metals es una empresa pública que cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) y en la de Toronto (TSX), contamos con acceso directo a los mercados globales. En ese sentido, los recursos provendrán de capitales internacionales y de mecanismos de financiamiento estructurados según las características y necesidades específicas de cada proyecto.
Es importante destacar que Bolivia compite con otros países por atraer inversiones de esta magnitud. Por ello, contar con seguridad jurídica, estabilidad normativa, instituciones sólidas y procedimientos administrativos eficientes es fundamental para generar confianza y garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo de nuevas operaciones. Nuestra apuesta es de largo plazo.
Como responsable de las operaciones de la compañía en Bolivia, Romero cuenta con más de una década de experiencia en posiciones de liderazgo. Su trayectoria profesional se distingue por un profundo conocimiento de las dinámicas de los sectores público y privado e incluye más de ocho años de participación en directorios de importantes instituciones financieras e industriales, entre ellas la Entidad de Depósito de Valores (EDV), el Banco de Desarrollo Productivo – Sociedad de Titularización (BDP-ST) y la Organización Latinoamericana de Minería (OLAMI) en Bolivia. Es licenciado en Economía por la Universidad Católica Boliviana y cuenta con una Maestría en Finanzas por la Antwerp Management School, vinculada a la Universidad de Amberes, Bélgica.
5Qué impacto económico tendrán estos proyectos en la generación de empleo, las exportaciones y los ingresos del Estado boliviano?
Tiene y tendrá un impacto económico que trasciende ampliamente la actividad extractiva. En primer lugar, la construcción de operaciones mineras de gran escala demanda mano de obra, servicios especializados, transporte, infraestructura, alimentación, mantenimiento, ingeniería y una amplia cadena de suministros. Esto genera oportunidades de empleo directo e indirecto, particularmente en los departamentos de Potosí y Oruro. En segundo lugar, una vez que los proyectos alcancen su etapa productiva, podrán contribuir a incrementar las exportaciones mineras y generar divisas para Bolivia, un aspecto especialmente relevante en el actual contexto económico. En tercer lugar, la actividad minera formal genera ingresos fiscales y regalías que benefician al Estado y a las regiones productoras, conforme al marco normativo vigente y a principios de transparencia fiscal.
Existe, además, un efecto multiplicador sobre otros sectores de la economía. Una operación minera necesita proveedores, empresas de servicios, profesionales, técnicos y trabajadores capacitados, lo que puede dinamizar la actividad económica regional. No debe medirse solamente por la cantidad de mineral que se pueda producir.
6Cómo garantizará NPM Minerales que sus operaciones protejan los recursos hídricos, reduzcan el impacto ambiental y permitan rehabilitar las áreas intervenidas?
Para NPM Minerales, la gestión ambiental constituye una condición fundamental del desarrollo de cualquier proyecto minero. La minería moderna exige planificación, tecnología, monitoreo y cumplimiento riguroso de las obligaciones ambientales. Nuestro compromiso es incorporar estos principios desde las etapas iniciales de estudio y diseño, rigiéndonos no solo por la normativa nacional, sino por las Normas de Desempeño sobre Sostenibilidad Internacional.
En materia hídrica, la prioridad es evaluar la disponibilidad de agua, diseñar sistemas de recirculación eficientes y reducir al máximo la presión sobre los recursos naturales y el agua fresca. Asimismo, los estudios ambientales deberán establecer las medidas de prevención, mitigación, control y seguimiento correspondientes a cada operación.
La gestión de residuos mineros —alineada al Estándar Global de Gestión de Relaves, el control de emisiones, la protección de suelos y la planificación temprana del cierre y rehabilitación de las áreas intervenidas forman parte de las responsabilidades que deben incorporarse al diseño integral de los proyectos. Consideramos indispensable que estas medidas sean técnicamente verificables y estén sujetas a los mecanismos de fiscalización establecidos. También entendemos que la confianza de las comunidades se construye mediante información transparente, diálogo permanente y resultados comprobables. Nuestra visión es desarrollar proyectos que sean económicamente viables, ambientalmente responsables y socialmente sostenibles.
7Qué mecanismos implementará la empresa para que las comunidades cercanas participen de los beneficios económicos y sociales de los proyectos? strong>
El relacionamiento con las comunidades constituye un componente fundamental del desarrollo responsable de nuestros proyectos. La actividad minera debe generar oportunidades económicas y sociales en las regiones donde se desarrolla, pero también debe respetar plenamente los derechos de las poblaciones y el marco normativo boliviano.
En el proyecto Carangas, hemos dado un paso importante con la conclusión del proceso de consulta previa, libre e informada, desarrollado en el marco de la normativa vigente y con la participación de las comunidades involucradas. Este proceso constituye una base fundamental para continuar construyendo relaciones sustentadas en el respeto, el diálogo y la confianza.
De cara a las siguientes etapas de nuestros proyectos, buscamos favorecer la contratación de mano de obra local, la capacitación de trabajadores, la incorporación de proveedores regionales y la identificación de iniciativas de desarrollo económico y social, de acuerdo con las necesidades de las comunidades y las posibilidades de cada proyecto. Asimismo, conside ramos indispensable mantener espacios permanentes de información, diálogo y seguimiento, respetando las formas de organización y representación de las comunidades, así como los compromisos asumidos en los procesos correspondientes. Nuestra visión es que Silver Sand y Carangas se desarrollen con responsabilidad ambiental y social, contribuyendo a generar oportunidades económicas sos tenibles para las comunidades y las regiones donde se encuentran.
8Qué oportunidades concretas ofrecerá NPM Minerales a los proveedores, contratistas y trabajadores bolivianos durante el desarrollo de sus operaciones?
El desarrollo de Silver Sand y Carangas representa una oportunidad importante para fortalecer la participación de empresas, profesionales y trabajadores bolivianos en una industria minera moderna, competitiva y de gran escala. Nuestros proyectos demandarán servicios especializados de ingeniería, construcción, transporte, entre otros, promoviendo la participación de proveedores y contratistas nacionales y regionales que cumplan con los estándares técnicos, ambientales y de seguridad requeridos por la industria, fomentando cadenas de suministro responsables.
Sin embargo, consideramos que el desarrollo minero no debe limitarse a la generación de empleo y la contratación de servicios. También debe contribuir a fortalecer el conocimiento, la investigación y la formación de capital humano especializado para ello hemos construido importantes vínculos de cooperación académica con universidades de Oruro (UTO) y la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) de Potosí.
9Qué condiciones necesita Bolivia para atraer más inversión minera extranjera y qué papel aspira a desempeñar NPM Minerales en el de sarrollo del sector?
Bolivia tiene recursos minerales, tradición productiva y capital humano. Lo que necesita es consolidar condiciones que permitan transformar esas ventajas en proyectos competitivos capaces de atraer inversiones de largo plazo. La minería es una actividad intensiva en capital, con periodos prolongados de exploración, evaluación y recuperación de inversiones. Por ello, los inversionistas requieren reglas claras, seguridad jurídica, estabilidad regulatoria, procedimientos administrativos previsibles y condiciones que permitan planificar a largo plazo..
También es fundamental fortalecer la coordinación institucional y generar mecanismos eficientes para el desarrollo de proyectos, sin debilitar las exigencias ambientales ni los derechos de las comunidades.
Bolivia compite por inversiones con otros países de la región y del mundo. El capital internacional evalúa oportunidades geológicas, pero también considera el entorno institucional, la estabilidad económica y la capacidad de ejecutar proyectos bajo preceptos de transparencia y gobernanza corporativa. NPM Minerales llegó a Bolivia en 2017 y ha mantenido su apuesta por el país. Aspiramos a que Silver Sand y Carangas se conviertan en proyectos de referencia que contribuyan a recuperar la confianza internacional en la minería boliviana.
Si estos proyectos logran avanzar hacia la producción, su importancia no estará solamente en la plata que puedan aportar al mercado, sino también en el mensaje que transmitirán a los inversionistas: que en Bolivia es posible desarrollar minería moderna, responsable y de escala internacional, plenamente integrada a las demandas del mercado global sustentable. Creemos que Bolivia tiene la oportunidad de iniciar un nuevo ciclo de inversiones mineras. NPM Minerales quiere ser parte de ese proceso y contribuir a demostrar, con proyectos concretos, que invertir en Bolivia puede volver a ser una decisión de largo plazo atractiva para el capital internacional.

Estamos hablando de dos proyectos mineros de gran escala que, en conjunto, representan una inversión referencial de aproximadamente 700 millones de dólares…”




