El expresidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía sostiene que el actual esquema de subvenciones volvió a descalzarse y está trasladando una carga financiera insostenible a la estatal petrolera. También considera que la aprehensión del exministro Mauricio Medinacelli envía una mala señal para las inversiones.
El expresidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) Carlos Delius advirtió que el esquema de subsidios a los combustibles continúa y genera una fuerte presión financiera sobre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), al punto de que, si no se realizan cambios estructurales, la empresa estatal podría quedar al borde del colapso económico.
Durante una entrevista en el programa Influyentes, Delius afirmó que, pese a las modificaciones implementadas por el Gobierno en la política de precios de la gasolina, el subsidio no desapareció, sino que volvió a instalarse debido a las variaciones del mercado internacional y al tipo de cambio.
"Hoy en día de nuevo se está subsidiando el diésel y la gasolina. En el caso de la gasolina existe incluso un doble subsidio, porque los productores tampoco reciben el precio que correspondería en un mercado abierto. Todo está muy desordenado y esa carga se la están trasladando a YPFB", sostuvo.
Según el exdirigente empresarial, el problema no radica únicamente en el costo de importar combustibles, sino en que la empresa estatal asumió una responsabilidad financiera que supera ampliamente su capacidad operativa.
"Le estamos rompiendo la espalda a YPFB", afirmó. Explicó que la estatal concentra entre el 85% y el 90% del abastecimiento nacional de combustibles, pero no dispone del flujo de caja, los activos ni el respaldo financiero suficientes para sostener esa misión mientras continúe absorbiendo el costo de las subvenciones.
Un modelo que considera insostenible
Delius explicó que Bolivia necesita entre 2.300 y 3.000 millones de dólares al año para importar combustibles y que, con los precios actuales, el subsidio representa entre 700 y 1.000 millones de dólares, recursos que el Estado no tiene disponibles.
A ello se suma la caída sostenida de los ingresos por exportación de gas natural, principal fuente de divisas del país.
"Estamos pidiendo algo imposible. Los dólares que antes ingresaban por el gas están cayendo y seguimos pretendiendo financiar el mismo esquema de importación de combustibles", señaló.
En su criterio, el problema no puede seguir resolviéndose mediante decretos o ajustes parciales.
"Este es un cambio estructural grande. No se resuelve con parches ni con medidas de prueba y error", afirmó.
Propone eliminar el subsidio para grandes consumidores
Como una de las medidas inmediatas, Delius planteó retirar el subsidio a los grandes consumidores de combustibles, conocidos como Gracos.
A su juicio, mantener precios subsidiados para ese segmento solo alimenta un mercado paralelo.
Explicó que quienes acceden a gasolina subsidiada a aproximadamente Bs 9,80 obtienen una ventaja frente al combustible importado por privados, cuyo precio ronda los 15,40 bolivianos por litro, diferencia que termina generando incentivos para la reventa.
"Si ese margen quedara en YPFB ayudaría a reducir sus pérdidas, pero hoy termina alimentando un mercado negro", indicó.
Asimismo, propuso liberalizar el mercado del etanol, permitir el ingreso de vehículos flex fuel, incorporar a los ingenios azucareros en la cadena de suministro y avanzar gradualmente hacia una liberación de precios.
La aprehensión de Medinacelli genera preocupación
Respecto a la aprehensión del exministro de Hidrocarburos Mauricio Medinacelli dentro de la investigación por la denominada gasolina desestabilizada, Delius consideró que la imagen proyectada al exterior afecta la confianza de los inversionistas.
Recordó que Medinacelli lideraba la elaboración de una nueva Ley de Hidrocarburos destinada a atraer inversiones para revertir la caída de la producción.
"Es una pésima señal hacia el mundo. Él era la cara de la nueva etapa que se quería construir para atraer inversión. Imágenes como estas dañan la credibilidad del país y de su sistema de justicia", manifestó.
No obstante, aclaró que la investigación sobre la comercialización de gasolina fuera de especificación debe llegar hasta el fondo y establecer responsabilidades.
"No puede haber impunidad, pero el problema fue sistémico. Es imposible que un producto de esas características llegue al mercado sin que hayan fallado todos los controles", concluyó.
Si deseas un enfoque aún más fuerte para la portada, el titular podría ser: "Carlos Delius: 'El subsidio está quebrándole la espalda a YPFB'" o "Delius alerta que el actual subsidio pone en riesgo la viabilidad financiera de YPFB".
Fuente: El deber 



