En estos tiempos de vientos globales, ¿sabemos que es la Ley Dodd-Frank de reforma de Wall Street y protección al consumidor? Es la forma que ha encontrado el Gobierno de los Estados Unidos para reorientar su sistema regulatorio y de supervisión dirigida a enfrentar el riesgo sistémico y mejorar la regulación microprudencial.

Para alcanzar este objetivo, ha formulado una regulación más estricta y conservadora para la actividad financiera (Tarullo, 2009) y se ha convertido en el mecanismo regulatorio más importante desde la Ley Glass-Steagall que data de 1930. En este paquete de medidas regulatorias, una de las más importantes es la norma de Volcker, dirigida a prohibir que los bancos comerciales caigan en actividades especulativas y operaciones por cuenta propia.

Según la CEPAL, la norma de Volcker limita la participación de los bancos de inversión en fondos de cobertura (hedge funds) y en fondos de capital privado. Otra de las medidas regulatorias destacadas en este paquete ha sido la creación de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, que supervisa los mercados financieros relacionados con el consumidor como, por ejemplo, el mercado hipotecario, así como los préstamos a estudiantes y las tarjetas de crédito.

En esta línea y como tercera medida a destacar de la Ley Dodd-Frank; está el reforzamiento de los requisitos y la composición del capital de los bancos para enfrentar las obligaciones derivadas de sus pasivos. La CEPAL indica que, en este sentido, la ley dispone que bancos como Citibank, Bank of America y Goldman Sachs, han de mantener un capital líquido por un monto de hasta un 9,5% de sus activos.

Como cuarta medida esta ley estipula la creación del Consejo de Supervisión de la Estabilidad Financiera, grupo interinstitucional del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y por reguladores financieros independientes, para detectar y hacer el seguimiento de los riesgos para el sistema financiero, y determinar cuáles son las instituciones financieras de importancia sistémica, con el objetivo de velar por el cumplimento de las regulaciones y normas en materia de capital.

La Ley Dodd-Frank, asimismo, establece la necesidad de regular los mercados de derivados y en particular de los derivados extrabursátiles (over-the-counter), que se comercializan por agentes privados y no en mercados regulados como es el caso de los mercados de valores. La CEPAL explica que dicha ley dispone, además, que las empresas que comercialicen derivados lo habrán de hacer a través de cámaras de compensación (con requisitos de colateral y de evaluación de crédito), con el fin de reducir la exposición de pasivos y el riesgo inherente a este tipo de operaciones.

Aclara que, en sexto lugar, la Ley Dodd-Frank procura prevenir las consecuencias económicas y sociales resultantes de la quiebra de instituciones financieras consideradas sistémicas a nivel mundial. Con este fin, la ley otorga a la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, la posibilidad de ir liquidando progresivamente una institución financiera sistémicamente importante que se encuentre en situación de quiebra.

“También se requiere que los bancos globales detallen de qué manera manejarían una posible quiebra sin que esta genere efectos de contagio en el sistema financiero”, dice a tiempo de reseñar que hasta la fecha se han implementado 67 disposiciones de la Ley Dodd-Frank que cubren temas de fondos privados, la norma de Volcker, permutas financieras (swaps), agencias de compensación, asesoría, compensación, agencias calificadoras, divulgación de información y otros temas tales como racionalización de los procedimientos de presentación para organizaciones autorreguladoras.

FUENTE: EL DÍA
AUTORA: VESNA MARINKOVIC