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Arabia Saudita resta importancia a la amenaza del esquisto estadounidense



El Ministro de Energía de Arabia Saudita dijo la semana pasada que la OPEP tenía poco que temer de una recuperación inmediata en la industria del petróleo de esquisto estadounidense, y que es poco probable que la producción aumente considerablemente en el futuro próximo.

Khalid al Falih, en una conferencia en el Foro Económico Mundial en Davos, dijo que, aunque la producción estadounidense ha repuntado en los últimos meses, no creía que EEUU pudiera agregar de 2 a 4 millones de barriles por día para satisfacer el crecimiento de la demanda a corto plazo.

"Las que se han aprovechado recientemente son las áreas más prolíficas", dijo Falih sobre la industria del esquisto estadounidense. "A medida que aumente la demanda, tendrán que recurrir a las zonas más costosas, más difíciles y menos prolíficas en esquisto y descubrirán que necesitan precios más altos".

Sus comentarios abordan el problema más importante que enfrenta la industria del petróleo. Dos años después de que la OPEP abriera los grifos petrolíferos para intentar exprimir a sus rivales con mayores costos de producción, la revocación de su política a finales de 2016 ha sentado las bases para una recuperación del mercado.

Comerciantes y ejecutivos petroleros están observando muy de cerca el ritmo de la recuperación de la industria del esquisto estadounidense endurecida por la recesión; la producción ya se ha recuperado de la desaceleración sufrida a mediados del año pasado.

Kenneth Hersh, cofundador de NGP Energy Capital Management, dijo que la OPEP había intentado enfrentar a los empresarios estadounidenses del esquisto en 2014 pero había "perdido" básicamente, pues la producción estadounidense ahora estaba aumentando nuevamente.

Antes de la caída de los precios, la revolución del esquisto ayudó a impulsar la producción estadounidense en aproximadamente 1 millón de barriles por día entre 2011 y 2015, amenazando a los miembros más poderosos de la OPEP.

Una señal de que algunas de las mayores compañías petroleras del mundo están dispuestas a apostarle a una sostenida recuperación del esquisto es que ExxonMobil anunció la semana pasada un acuerdo de $us 6,6 mil millones para adquirir 250.000 acres en la cuenca pérmica de esquisto en Texas, la cual ha surgido como el más prolífico de los campos de esquisto durante la desaceleración.

El nuevo director ejecutivo de Exxon, Darren Woods, proclamó el potencial de sus nuevos activos de esquisto, diciendo que podrían "generar ganancias atractivas en un entorno de bajos precios" como "el área predominante de crecimiento estadounidense para la producción terrestre de petróleo".

Arabia Saudita ha seguido mostrando confianza desde que acordó los recortes en el suministro con países miembros y no miembros de la OPEP a finales del año pasado.

Amin Nasser, director ejecutivo de la compañía petrolera estatal saudí Saudi Aramco, dijo que los recortes de la producción deberían equilibrar el mercado para finales del primer semestre de 2017, consolidando una recuperación en la que los precios se han duplicado durante los últimos 12 meses.

Dijo que si bien la OPEP — cuyos 13 miembros producen aproximadamente el 40 por ciento de la producción mundial de crudo — aún enfrenta desafíos, el mundo necesitaría invertir $us 25 billones en nuevas capacidades de petróleo durante los próximos 25 años, argumentando que la demanda podría seguir creciendo a pesar de las previsiones de crecimiento de los automóviles eléctricos.

"Va a tomar décadas para que las energías renovables y los coches eléctricos sustituyan al petróleo", dijo Nasser, prediciendo que la demanda de petróleo seguiría aumentando a causa de los camiones pesados, los productos petroquímicos, la aviación y el transporte de carga.

FUENTE: LOS TIEMPOS 

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