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La presente nota grafica las disyuntivas del sector energético en un mundo cuya demanda de energía va en aumento y donde la tendencia es cubrir esa solicitud con energía barata, priorizando el uso de combustibles fósiles. El análisis nos acerca a los planteamientos de Koldo Xaratzaga, un connotado empresario vasco, y nos sumerge en dos escenarios: “Jazz o Sinfonía”, provocando la reflexión.

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El WEC y las disyuntivas del sector
energético

 

Vesna Marinkovic U.

 

La presente nota grafica las disyuntivas del sector energético en un mundo cuya demanda de energía va en aumento y donde la tendencia es cubrir esa solicitud con energía barata, priorizando el uso de combustibles fósiles. El análisis nos acerca a los planteamientos de Koldo Xaratzaga, un connotado empresario vasco, y nos sumerge en dos escenarios: “Jazz o Sinfonía”, provocando la reflexión.

 

Cristoph Frei, secretario general del WEC, inauguró su presentación en el 7mo Congreso Internacional Bolivia Gas Energía 2014, organizado por la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), retomando algunos de los planteamientos de Koldo Xaratzaga, un connotado empresario vasco y líder de Ner Group y autor del libro: ¿Sinfonía o Jazz?, donde pregona la existencia de una estrecha relación entre la música y la gestión empresarial.

Para Koldo Saratxaga, como reza en el prólogo de su libro, existen dos tipos de modelos empresariales y otros dos de líderes: los propios de una banda de Jazz y aquellas y aquellos otros que interpretan música sinfónica. Así, Cristoph Frei, al hablar de la coyuntura energética mundial, aseguró que los escenarios se equiparan a lo que ocurre en una banda de Jazz y, otras veces, a lo que pasa en el espacio de una Sinfonía.

“Se tiene dos tipos de actitudes de los gobiernos hacia la industria energética. Si, por ejemplo, hay un gobierno que dice que no quiere pobreza energética, que tampoco quiere emisiones tóxicas al medio ambiente, y para ello elige tecnologías y pretende hacerlo todo por sí mismo, es un tema de sinfonía, con un control de gobierno muy estricto y donde los mercados juegan un papel menor”, dijo Frei en conferencia de prensa al ser consultado sobre su mención a los escenarios de “Jazz y Sinfonía”, dentro de su lectura sobre la situación energética.

Para Frei, “el otro extremo es aquel gobierno que pone unas cuantas reglas básicas para atraer inversionistas y deja que todo fluya por si solo, eso es Jazz. Y lo que hemos visto es que una de las características fuertes del escenario del Jazz es que los consumidores quieren energía barata e inmediatamente por lo que los que esperan que las soluciones surjan de los mercados, trabajan más con el sistema Jazz”.

…al 2050 existirían 310 millones de personas sin acceso a la energía, en el escenario Jazz; y 530 millones quedarían marginadas bajo el escenario de Sinfonía...”

 

 

Una lectura que, sin duda, refleja las tendencias de ambos escenarios en cuanto a la forma de obtener energía, a cómo gestionarla y, especialmente, a cómo regular su disponibilidad con mayor o menor incidencia en la generación de CO2.

ESCENARIOS DEL WEC

En el marco de una ponencia denominada Energía en transición-navegando a través de la incertidumbre, Frei resaltó en agosto de este año, en Santa Cruz de la Sierra, algunos resultados identificados dentro del contexto de ambos escenarios. Afirmó que al 2050 existirían 310 millones de personas sin acceso a la energía, en el escenario Jazz; y 530 millones quedarían marginadas, bajo el escenario de Sinfonía.

Explicó que esta lectura sobre los escenarios energéticos y sus proyecciones, estuvo respaldada en una serie de estudios como el World Energy Scenarios y por supuesto el Word Energy Trilemma, presentando una serie de evaluaciones exploratorias que proporcionaron una visión del futuro panorama de este sector, además de una relación de cómo los países están direccionando sus tendencias y, entre otros aspectos, el uso específico de tecnologías.

Aclaró que en base a estas lecturas se tiene que el escenario Jazz está basado fundamentalmente en los intercambios comerciales de mercado, impulsado por los consumidores y donde la toma de decisiones es descentralizada, es decir, no está sujeta a un árbitro central como el Estado. Precisó que se trata de un espacio sustentado en el acceso y la asequibilidad a la energía, con la idea de lograr un crecimiento a través de energías de bajo costo y donde los gobiernos facilitan las acciones vinculadas a las acciones de GEI.

En relación al escenario Sinfonía dijo que se trata de una estructura con un gobierno “conductor”; reflejo de un Estado altamente regulador y centrado en los objetivos ambientales y de seguridad energética; que tanto a nivel nacional como regional, tiende a la adopción de medidas dirigidas a aumentar la cuota de las energías renovables en el mix energético y que está atenta a los acuerdos internacionales sobre las emisiones de efecto invernadero, con el fin de reducirlas.

Señaló que se observa un mejor acceso a los recursos hidrocarburíferos no convencionales en el escenario Jazz; mientras en el espacio de sinfonía los no convencionales resultan ser más caros, y que en el primero el soporte tecnológico se muestra limitado y que la elección energética está basada en el libre mercado; mientras se observa, en el segundo, un soporte tecnológico para energía nuclear, grandes hidroeléctricas, y renovables.

“DEBEMOS SER INTELIGENTES”

 

La lectura de Frei reconoció que se ha constatado que el escenario Jazz “no es muy adecuado para cubrir temas como el de la contaminación ambiental. No tenemos una preferencia sobre qué escenario se debe abordar, pero, debemos ser inteligentes para saber lo que queremos y tomar lo mejor de ambos escenarios, para así apoyar el acceso a la energía permitiendo a los inversionistas que actúen en los mercados, pero, con regulaciones más estrictas en materia de medio ambiente”.

 

En este punto, el representante del WEC fue categórico al indicar que esta clasificación de escenarios así como de países, tiene el fin de construir ambientes “robustos” para la inversión en un sector que, a diferencia de años anteriores, “navega en la incertidumbre”.

 

... para ser robustos hay que tener, fundamentalmente, seguridad energética, que se traduce en una regulación fiscal favorable al inversor...”

 

 

“Durante mucho tiempo tratamos de comprender cuáles son los factores que determinan políticas energéticas robustas, y esa ha sido la razón por la cual hemos definido las tres dimensiones del Trilema Energético (seguridad energética, equidad social y mitigación del impacto medio ambiental)”, dijo aclarando que para ser robustos hay que tener, fundamentalmente, seguridad energética, que se traduce en una regulación fiscal favorable al inversor para una libre disponibilidad de la energía.

 

“Una de las áreas sensibles es la seguridad energética. Si se descuida a los consumidores, a los hogares que necesitan acceso a la energía barata, se desata un problema político que sería difícil de manejar para cualquier gobierno. Por otro lado, si uno descuida el problema de la contaminación, también se generaran problemas”, dijo al precisar que: “Por tanto, lo que estamos diciendo es que tenemos que asegurarnos que los gobiernos entiendan cuáles son los aspectos fuertes y débiles donde deben dedicar sus esfuerzos energéticos”.

 

PROYECCIONES A TOMAR EN CUENTA

 

De acuerdo a los datos ofrecidos por Frei, al 2050 se prevé un escenario prioritariamente de modalidad Jazz frente a una modalidad de Sinfonía, donde se muestra una mayor tendencia a la planificación estatal en la asignación de recursos; lo que en muchos casos habría determinado, también, que gran parte de los grandes proyectos de infraestructura en este sector, hubieran sido realizados por el Estado buscando superar la pobreza energética.

 

En materia de las acciones de la oferta total de energía primaria, Frei mostró que el escenario Jazz promete para el 2050 el 69% frente al 31% del escenario Sinfonía. Esto supone que el primer escenario estaría en mayores condiciones de garantizar la denominada seguridad energética, pero, usando combustibles fósiles.

 

Indicó que para cubrir dicha demanda, el escenario Jazz estará aportando para el 2050 con el 77% y el escenario Sinfonía el 59%. También proyectó que, en materia de energías renovables, el escenario Jazz aportará con el 19% frente a un 29% que ofrecerá el escenario Sinfonía, generando emisiones de CO2 de 44.1 Gt CO2/año bajo el primer escenario y un 19,1 Gt CO2/ año en el segundo.

 

El conferencista también explicó que en materia de generación de energía eléctrica para el 2050, la generación solar tendrá una relación de 6% bajo el escenario Jazz, frente a un 16% del escenario Sinfonía. Precisó que en materia de energía eólica se generará una relación del 6% en ambos escenarios.

 

En energía nuclear las cifras mostradas por Frei mostraron que bajo el escenario de Jazz se generará un 6% frente a un 15% en escenario de Sinfonía, y en generación hidroeléctrica los datos revelaron que la relación será de un 11% bajo un escenario Jazz en relación al 16% señalado en el escenario Sinfonía.

 

La exposición mostró la disyuntiva en la que estaría el sector energético en un mundo cuya demanda energética va en aumento y donde la tendencia es cubrir esa solicitud, con energía barata y priorizando los combustibles fósiles. Los temas a considerar en este análisis van desde la necesidad de inversión para la exploración de recursos, pasando por la importancia de la regulación fiscal, hasta el tipo de recursos que deberán ser utilizados en la generación de energía y su aporte o no la reducción de CO2.

 

 

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