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Con la idea de conocer el comportamiento de la eficiencia energética en el país, la presente nota también le alcanza una reflexión interesante sobre algunos efectos distorsionadores que acompañarían la llegada de la energía a contextos rurales; señalando que, en algunos casos, esta situación también se traduce en una especie de enajenación de las personas de su hábitat natural y cultural produciendo disfuncionalidades difíciles de resolver…

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Bolivia: ¿un país mayoritariamente
consumidor de energía?

Thierry Stroobants Valda
Jorge Franco Malgor
Marcelo Pereyra R.
Pablo Javier Deheza


Con la idea de conocer el comportamiento de la eficiencia energética en el país, la presente nota también le alcanza una reflexión interesante sobre algunos efectos distorsionadores que acompañarían la llegada de la energía a contextos rurales; señalando que, en algunos casos, esta situación también se traduce en una especie de enajenación de las personas de su hábitat natural y cultural produciendo disfuncionalidades difíciles de resolver…

 

Vesna Marinkovic U.

 

Realizar “un cambio de chip” en materia de hábitos de consumo energético, fue una de las conclusiones del reciente coloquio organizado por ENERGÍABolivia, dirigido a conocer el comportamiento de la eficiencia energética (EE) en algunos segmentos de la sociedad, justo cuando se tiene la información de que esta no ha cumplido expectativas desde 1990 a 2011.

 

Thierry Stroobants Valda, ejecutivo de Medianas Demandas-GRACO de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), comenzó su participación señalando que un indicador de desarrollo es, indudablemente, el consumo de energía que pueda ostentar un país y aprovechó para clasificar a Bolivia como “un país mayoritariamente consumidor de energía”.

 

“No usamos energía para producir un valor agregado, como otros países altamente industrializados, somos principalmente consumidores domiciliarios de energía”, dijo al agregar que presentamos un perfil marcadamente de consumidores antes que de generadores de valor agregado a través de un proceso de fabricación y/o manufactura.

 

Considera que ahí es donde se tiene que establecer una política educativa para lograr un uso más racional de la energía que permita, mediante la información y la capacitación, una mayor eficiencia energética (EE) y, probablemente, direccionar también el consumo hacia otras áreas como la industria.

 

APROPIADO MANEJO

 

Para Stroobants, el apropiado manejo de la energía eléctrica se ha convertido en una necesidad dirigida a aumentar la productividad a través de la aplicación de acciones correctivas en las instalaciones eléctricas.

 

 

Considera que la concientización sobre el uso racional de la energía eléctrica y la aplicación de medidas de ahorro de energía, son particularmente importantes para alcanzar la optimización de los recursos energéticos de los que se dispone.

 

En este marco, informó que la Cooperativa Rural de Electrificación realiza, permanentemente, análisis dirigidos a los grandes consumidores, con el objetivo de incrementar la EE de sus instalaciones eléctricas obteniendo una disminución en el consumo y en los costos de operación.

 

“Ser energéticamente eficiente significa cumplir todas las necesidades de producción con el menor consumo posible de energía, sin afectar el confort o la cantidad producida, protegiendo el medio ambiente, asegurando el abastecimiento y fomentando un comportamiento sostenible en su uso, lo cual se expresa en menores costos de producción”, acotó.

 

“LLEVAR ENERGÍA”

 

Para Jorge Franco, director de energía y electrificación rural de la Gobernación, llevar las líneas de tendidos eléctricos a las distintas comunidades rurales de Santa Cruz se convierte en un “sinónimo” de desarrollo en la medida que es un parámetro que permite medir el acceso de los comunarios al trabajo, a la educación y a la salud.

 

“Hemos visto que llevar energía ha incidido en la mejora de actividades comunitarias vinculadas a la lecherías, producción de frutas, dulces y vino”, dijo y agregó que muchas personas del área rural deben migrar a zonas donde existe la energía para poder mejorar sus ingresos.

 

“Entonces, al llevar energía eléctrica, se van creando talleres, ya van a la escuela, adquieren internet, van teniendo computadoras, compresoras y ya se van quedando en sus comunidades y van haciendo progresar el negocio de sus padres; al mismo tiempo que se va tecnificando la producción”, dijo Franco.

 

Aclaró que la gestión del tendido eléctrico por parte de la Gobernación, en el área rural, es principalmente “a fondo perdido”, precisando que “nuestros parámetros son sociales, la verdad que no son proyectos factibles por lo difícil que resulta facturar, medir la luz; de manera que ir a comunidades alejadas es totalmente deficitario, es para nosotros un tema fundamentalmente de inclusión social”.

 

¿ENERGÍA ES IGUAL A DESARROLLO?

 

A manera de contexto, Pablo Javier Deheza, Ingeniero Comercial, investigador social y analista político, pidió definir en qué tipo de desarrollo se estaba pensando a la hora de entender la llegada de la energía como un síntoma de desarrollo en las áreas rurales del país.

 

“Efectivamente, energía es igual a desarrollo en términos de la inclusión de grupos sociales dentro de lo que es la cultura de la modernidad; la modernidad entendida digamos, como esta matriz cultural que emerge a partir del siglo XVI, y que hasta el día de hoy es la vigente”, dijo al precisar que todos los aparatos electrónicos de los que se dispone en la actualidad, con energía, responden a esta matriz civilizatoria.

 

“La llegada de electricidad significa, también, la llegada de la modernidad, eso es fundamental, es inevitable”, dijo Deheza, sin embargo, llamó la atención sobre algunos efectos distorsionadores que acompañarían la llegada de la energía a contextos rurales, señalando que en algunos casos esta situación también se traduce en una especie de enajenación de las personas de su hábitat natural y cultural produciendo disfuncionalidades difíciles de resolver.

 


“Llega la electricidad a la comunidad, y por atrás aparecen tres cosas de lo más interesantes; aparecen un colla con la pulpería, con la pulpería aparece un fardo de cerveza frío, aparece la rokola, y la tele, y ese es el empuje civilizatorio de la modernidad que de pronto altera también su modo de vida”, dijo al introducir una reflexión sobre lo que sería una superposición de hábitos culturales que poco o nada tienen que ver con las mencionadas comunidades.

Concluyó señalando que el tránsito al desarrollo vía la electricidad no tendría que ser entendido necesariamente como “la alegre ida a la energía”, y que se debería entender que este desarrollo viene cargado de desafíos y que de ninguna manera debería ser entendido como “un paseo de rosas”. Al respecto, no hubo desacuerdo entre los participantes. Hubo consenso en que pese a la importancia de contar con energía, es necesario monitorear el desarrollo que se está generando, a partir de la llegada de la electricidad y sus efectos colaterales, especialmente a los contextos rurales del país, como parte de una política de Estado.

 

SUSTENTABILIDAD ENERGÉTICA

 

Doblando la hoja, Stroobants se refirió al “boon” de las construcciones especialmente en Santa Cruz, lamentando que este se encuentre en la mayoría de los casos, al margen de criterios de sustentabilidad energética.

 

Refirió que como parte de las gestiones de CREE a favor de la EE se había conversado con varias instituciones vinculadas a la construcción con la idea de establecer, por ejemplo, un etiquetado de eficiencia energética en las construcciones que se realizan y ver la forma de incentivar a aquellos edificios que cuentan con domótica, luminaria, control y bajo consumo energético, sin resultados objetivos hasta el momento.

 

Sostuvo que se trataba de un tema vinculado al agotamientos de nuestros recursos naturales no renovables como el gas y que había la necesidad de que fuera un tema considerado en la planificación de las instituciones, remarcando que por el momento CREE no ha dejado de promover la información sobre la importancia de disminuir el consumo de energía.

 

GAS PARA ENERGÍA RENOVABLE

 

El director de hidrocarburos y minas de la Gobernación, Luis Marcelo Pereyra, planteo a propósito del gas, aprovechar los precios de exportación del gas para luego invertir en energías renovables.

 

Para Pereira sería estratégico exportar gas para invertir en energías renovables, precisando, sin embargo, que esto debería ser parte de políticas nacionales.

 

En este marco, sostuvo el criterio de fortalecer la inversión en proyectos como los parques eólicos y solares, incidiendo en la geotermia y la hidráulica para el calentamiento y enfriamiento de edificios y residencias; considerando, por otro lado, que la subvención al gas debe ser adecuadamente entendida en el país como una forma también de estimular nuevos proyectos energéticos en Bolivia y de apuntalar la eficiencia energética.

 

Los participantes coincidieron en que el uso irracional de la energía eléctrica tiene consecuencias sobre la economía, el agotamiento de los recursos naturales y, por supuesto, la contaminación ambiental. También estuvieron de acuerdo en la importancia de introducir “un nuevo chip” de comportamiento para apuntalar el ahorro energético en base al uso eficiente de la energía eléctrica.

 

 

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