El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, presentó los avances de los proyectos normativos vinculados a las energías renovables y al fomento de las energías verdes, iniciativas remitidas al Legislativo. La propuesta verde plantea certificar proyectos sostenibles para facilitar su acceso a financiamiento nacional e internacional, además de impulsar tecnologías como el hidrógeno verde, los gases renovables y la eficiencia energética.
Abner Flores/ENERGÍABolivia, 12 de octubre de 2026.- Durante su conferencia de prensa, Blanco explicó que la Ley de Fomento a las Energías Verdes busca responder a una de las principales debilidades del sistema energético boliviano: la elevada dependencia de los combustibles fósiles, especialmente del gas natural.
Entre los mecanismos planteados figura la certificación de proyectos renovables para que puedan acceder a créditos y recursos financieros, así como el desarrollo de instrumentos relacionados con los créditos de carbono y un fondo de investigación respaldado por cooperación internacional. La iniciativa también contempla establecer definiciones y regulaciones para el hidrógeno verde, los gases renovables, los combustibles alternativos y el ahorro energético.
DIVERSIFICACIÓN DE FUENTES
El alcance económico de la propuesta está en su capacidad para convertir las inversiones sostenibles en proyectos financiables y nuevas cadenas de valor. En un escenario marcado por la caída de la producción de hidrocarburos y una mayor dependencia de los combustibles importados, diversificar las fuentes energéticas también representa un desafío para la seguridad del abastecimiento y las finanzas nacionales. El Ministerio ya había planteado la necesidad de modernizar el sector y atraer capital para acelerar esta diversificación, aunque el impacto dependerá de las condiciones que establezca la normativa y de la respuesta de los inversionistas.
El ministro señaló que la ley busca promover inversiones, reducir emisiones, impulsar la innovación tecnológica y fortalecer la soberanía energética, además de facilitar el cumplimiento de los compromisos ambientales de Bolivia. Sin embargo, el anuncio constituye un paso normativo, no un resultado energético inmediato: su efecto dependerá del tratamiento legislativo, la reglamentación, los mecanismos efectivos de financiamiento y la ejecución de los proyectos. La apuesta del Gobierno es que las energías verdes dejen de ser únicamente una agenda ambiental y se conviertan en una alternativa económica capaz de generar inversión, empleo y nuevas oportunidades productivas para el país.
Fuente: Abner Flores/ENERGÍABolivia




