Boletin Semanal

Suscribirse aqui
###


¿QUÉ PASÓ CON EL MEXICAN MOMENT?
Con la llegada de Enrique Peña Nieto al poder en México se comenzó a hablar en voz alta del “mexican moment”, referido principalmente a la reforma estrella de su gobierno y traducido en la apertura formal al capital privado para reactivar el sector energético, tras 77 años de monopolio estatal a cargo de Petróleos Mexicanos (Pemex). Sin embargo, las expectativas parecen haber fallado y la prensa internacional señala que la iniciativa fue un fracaso; por lo menos en la primera subasta el pasado 15 de julio.

 

1 “CASI NADIE ENTRÓ”

 

México abrió las puertas al capital privado extranjero esperando una inversión de 18.000 millones de dólares y apenas obtuvieron 2.600 millones. La prensa dice que “casi nadie entró” a esta primera subasta que generó muchísima expectativa porque después de 8 décadas este país licitó áreas petroleras para su exploración y explotación a empresas privadas de todo el mundo, en la línea de reactivar el sector.






 

 

 

2 ¿QUÉ SE PREVEÍA?

 

Conocer las ofertas de 25 participantes (17 empresas y ocho consorcios) por 14 bloques exploratorios en aguas poco profundas del Golfo de México frente a los estados de Campeche, Veracruz y Tabasco. Sin embargo, lo que se veía como el fin del monopolio petrolero ha acabado en una decepción mayúscula y ha dejado sobre el escenario la sensación de que la reforma estrella del Gobierno de Enrique Peña Nieto ha echado a andar con mal pie. Sólo se adjudicó el 14% de los campos subastados y dejó en evidencia fallos estructurales en la oferta, pero también la erosión de un Ejecutivo que, con la humillante fuga de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, atraviesa uno de sus momentos más bajos.







 

3 CAYERON LAS ESPERANZAS

 

La subasta ha desnudado las esperanzas puestas en la reforma petrolífera. La licitación era considerada un paso histórico. Por primera vez en 77 años, el capital privado podía acceder a una explotación petrolífera. Para llegar a este punto, Peña Nieto había recorrido un largo trecho. El monopolio estatal del oro negro es un arcano del nacionalismo mexicano. Su disolución fue considerada una traición por la izquierda, que, encabezada por el PRD, se movilizó en su contra. El Gobierno no cedió y con apoyo del PAN (derecha) sacó adelante el proyecto. Con esta decisión, el Pacto por México, el gran acuerdo que sostenía el programa reformista de Peña Nieto, saltó por los aires






 

 

 

4 ¿APETITOSO NEGOCIO?

 

La oferta había sido presentada como un apetitosa posibilidad de negocio pues se presentó técnicamente los mejores pozos, por la facilidad de perforación, ubicados además en una zona privilegiada del Golfo de México, donde Pemex, la petrolera estatal, ha logrado sus mayores descubrimientos y dispone de una infraestructura de distribución muy avanzada. De todos los bloques subastados, solo dos fueron adjudicados. Y ambos recayeron en el mismo postor, un consorcio liderado por una empresa británica y en el que participa un cuñado del expresidente Carlos Salinas de Gortari. El golpe para el Ejecutivo ha sido evidente.

 

 

5 INVERSIÓN PARA LA POBREZA

 

México, anclada desde hace 30 años en un ciclo de crecimiento bajo, necesita la entrada masiva de capital para acelerar el paso y poder enfrentarse a la gran lacra nacional: la pobreza. La reforma energética, apoyada por los grandes expertos internacionales, se ha erigido en la mejor baza para dinamizar la economía. Pero este paupérrimo estreno ha devuelto la ficha a su punto de partida.





 

 

6 NUEVO FRENTE PARA EL GOBIERNO

 

Al igual que ocurrió con el concurso de las nuevas televisiones, destinado a enterrar el aplastante duopolio mexicano, el resultado ha quedado muy por detrás de lo esperado y ha abierto un nuevo frente nuboso para el Ejecutivo. Con esto, la debilitada figura del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, ha recibido una nueva estocada. Sus grandes cálculos han quedado “jibarizados”.





 

 

7 CON TODO, HABLAN DE AVANCES...

 

Las causas del fracaso varían según los expertos, aunque todos coinciden en un elemento: la crisis global de petróleo. También añaden que “La ansiedad política generó una licitación precipitada. Las compañías se enfrentaron a demasiadas incertidumbres. No sabían cuánto iba a obtener de Hacienda, y la retirada de Pemex de la licitación a última hora aumentó el desconcierto”, señala la académica y experta Miriam Grunstein. “Ha sido un mal arranque para las licitaciones, pero no para la reforma, que va mucho más allá y supone un avance”, indica el analista internacional David Shields.


 

 

Fuente: El País de España

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar