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Bolivia requiere señales fuertes en eficiencia energética

Bolivia
requiere señales fuertes en eficiencia energética


El debate generado en este coloquio, giró en torno al consumo de energía en las ciudades; focalizó el sector de la construcción como uno de los principales demandantes y señaló la importancia de un paraguas institucional para posibilitar la tan mentada eficiencia energética.

 

Vesna Marinkovic U.

 

D OS cuartas partes del consumo de energía y de recursos naturales no renovables se utiliza en el área de la construcción, se remarcó en el coloquio mensual de la revista ENERGÍABolivia que congregó a Danco Araos, presidente de la Sociedad de Estudios Ambientales de Santa Cruz y a Edson Calderón, gerente comercial de Schneider Electric para Bolivia, empresa especializada en el manejo de la energía y que ofrece soluciones integradas para la industria, edificios y mercados residenciales.

 

Según Araos, “el 70% de la energía es consumida en las ciudades y estas en gran parte están hechas de construcciones, de ahí el porqué la necesidad de reubicarnos y cambiar el chip dentro de la construcción”. dijo esto a manera de vincular el sector con el consumo desmesurado de energía en los centros urbanos que, además, concentran los flujos migratorios desde el área rural.

 

 

 

Para Calderón, el permanente crecimiento de las ciudades es, precisamente, uno de los dilemas de la sociedad contemporánea puesto que ello se traduce en más consumo de cemento, incremento de infraestructura habitacional y de alimentos que, en conjunto, supone una mayor demanda de energía en ciudades acosadas por su propia dinámica de crecimiento

 




“...el país está tardando en entrar a la construcción sustentable en comparación al conjunto de la región...”

 

El otro dilema estaría relacionado con los nuevos hábitos de consumo de energía (aire acondicionado, etc.) que se han convertido en un sinónimo de mejor calidad de vida, confrontados con la exigencia de reducción de las emisiones de CO2 debido a que el 80% de la energía que se produce a nivel mundial es a partir de energías fósiles no renovables.

 

“Entonces, cómo suministrar la cantidad de energía que ira en aumento y, por otro lado, cómo reducir las emisiones de CO2, parecería que este dilema es sin solución”, dijo Calderón.

 

SUSTENTABILIDAD

 

En esta línea resaltó el tema de la sustentabilidad energética concebida como el uso eficiente de todos los recursos naturales generadores de energía, y anotó que en ese proceso es clave considerar sectores como el de la construcción pues ahí estaría gran parte del consumo de energía. Consultados sobre qué se está haciendo actualmente en Bolivia y en Santa Cruz sobre este tema, Araos sostuvo que el país está tardando en entrar a la construcción sustentable en comparación al conjunto de la región y que en países como Estados Unidos y Europa, esta ya es parte de políticas de Estado y municipales pero que de todas formas “es un tema que ya desembarcó en el país”.

 

Dijo que ya hay una mayor difusión sobre la importancia de la sustentabilidad energética en universidades, y más conciencia en la práctica aunque reconoció que todavía son contados los casos de arquitectura sustentable en el país que implica el uso de energías renovables y/o materiales ecológicos que son de bajo costo energético y ambiental.

 

 

 

“Porque haciendo una arquitectura bioclimática que funcione con ventilación cruzada, con iluminación natural, también hay que pensar que la capa envolvente del edificio sea un regulador térmico y acá no usamos nada de eso, le ponemos ladrillo-cemento y punto, no queremos usar aislantes térmicos que en otras partes ya es obligatorio”, precisó Araos.

 

Agregó que estos materiales todavía no son considerados en la construcción para enfrentar inclemencias climáticas; que serían insumos de bajo costo energético como sería el caso del aluminio frente al hormigón y a la madera.

 

Ambos participantes coincidieron en que hay una serie de elementos que en Bolivia todavía no se conocen y que es importante difundirlos, como un aporte para la construcción sustentable.

 

PARAGUAS LEGAL

 

Tanto Araos como Calderón destacaron la importancia de contar con una adecuada legislación y que hubieran países como Chile que ya ha creado una agencia nacional para la eficiencia energética que implica considerar la construcción sustentable.

  

Calderón señaló como urgente disponer de una política de Estado para tener un paraguas institucional que genere “señales fuertes en materia de eficiencia energética”, al margen de iniciativas aisladas y sectoriales como podrían ser las del sector de la construcción y/o del colegio de arquitectos en la aprobación de casas, edificios y plantas industriales.

 

INCENTIVOS

 

¿Cuáles son ahora los incentivos para una construcción eficientemente sustentable?, Araos indicó que no existen como tal pero que hay algunos intentos a nivel de gobernación y de las alcaldías, como rebajar impuestos pero que no están plasmados en el código.

 

Sin embargo, reconoció que “ya se abrió la ventana pues el código de obras podrá ser modificado cada dos años y se podrá introducir cambios de a poco y veo que es un primer paso importante para este tipo de construcción y lo otro sería tener una política nacional”.
“Los municipios en esta marco deberían tener un gran rol, pues son los grandes constructores y entonces por qué no dar el ejemplo por casa, como contar con el sello verde en los materiales, en el ahorro energético, en el diseño bioclimático, tener en otras palabras la sustentabilidad presente”, anotó Araos.

¿MÁS CARO?

Asimismo, indicó que si bien los costos de inversión en una construcción sustentable en materia energética son aproximadamente un 10% más elevados; por el tipo de tecnología y el material que debe utilizarse, lo que se ahorra en consumo de energía en pocos años justifica esta inversión inicial.

 

Sostuvo que estas construcciones utilizan aislamientos térmicos para revestimientos de paredes, como las lanas de vidrio que no son tan caras o el plastoformo para crear muros aislantes, remarcando que ya existen materiales asequibles y que implican ahorrar recursos naturales.

 

“Hay inclusive unas tejas ecológicas que traen de Perú y Brasil, a partir de reciclados de plástico, de botellas y aluminio y son similares a las tejas Duralit, con el mismo formato, no tienen sustancias cancerígenas y las están trayendo a precios competitivos y son super resistentes”, subrayó Araos.

 

“También está el uso de los paneles prefabricados que es algo sustentable porque no genera escombros en la construcción y ahorra energía; por lo tanto, hay una importante cantidad de tecnología para estos fines”, dijo y agregó que en la tendencia de recuperar las tradiciones constructivas del adobe y la arcilla, se ha logrado el suelo ecológico que no genera CO2 que sería uno de los grandes contaminadores de la fabricación de materiales de construcción.

 

PERDER PLATA

 

Según Calderón, “el retorno de inversión oscila entre los dos o tres años y todo lo demás es ahorro, de manera que no invertir en soluciones de eficiencia energética es perder plata”.

 




para alcanzar niveles expectables de eficiencia energética se debería replantear el tema de la educación ambiental

 

“La eficiencia energética ayuda a ahorrar y genera plata. Ahí entramos también al sistema de la domótica que nos ayudaría a tener un mejor y mayor ahorro de energía”, acotó en una conversación que fijó la eficiencia energética como el uso inteligente de la energía sin disminuir la calidad de vida de las personas.

 

Precisó que hacer ahorro de energía es viable, rentable, posible y que lo que falta es información y concienciar a la población. Agregó que en Europa están invirtiendo en avenidas con micro partículas de generación solar; un pavimento que absorbe el calor del día para la iluminación de la noche, como una forma de apuntalar el uso de energías renovables. Remarcó que eficiencia energética es energía y gestión, junto al paraguas normativo

 

EDUCACIÓN AMBIENTAL

 

Araos dijo que para alcanzar niveles expectables de eficiencia energética se debería replantear el tema de la educación ambiental, asegurando que actualmente está más orientada al tema de los recursos naturales, a la conservación de bosques, la biodiversidad, la basura y que no hay una campaña fuerte en materia de eficiencia energética.

 

“Hay que empezar a educar al público y ahí viene la pregunta de quiénes son los responsables de esta educación en eficiencia energética”, dijo y precisó que esta debía ser producto de una investigación y quitar mitos en función del contexto, para establecer su factibilidad a nivel público-privado.

 

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