Boletin Semanal

Suscribirse aqui

Como paso previo a la cumbre del grupo de países en vías de desarrollo y China, (G77+China), el Gobierno abonó el terreno para lo que podría ser el planteamiento de una agenda para la construcción de un nuevo orden mundial, reflexionando sobre la denominada crisis estructural del capitalismo, que estaría expresada en una crisis financiera y energética.

###

Carlos Romero:
Crisis energética es expresión
de la crisis capitalista

 

Como paso previo a la cumbre del grupo de países en vías de desarrollo y China, (G77+China), el Gobierno abonó el terreno para lo que podría ser el planteamiento de una agenda para la construcción de un nuevo orden mundial, reflexionando sobre la denominada crisis estructural del capitalismo, que estaría expresada en una crisis financiera y energética. El ministro de Gobierno, Carlos Romero, piensa que para enfrentarlas se requiere una concepción de “desarrollo integral”, con una alta incidencia en la importancia de la naturaleza y sus derechos.

 

Vesna Marinkovic U.

 

El ministro de Gobierno, Carlos Romero Bonifáz, durante su intervención en el seminario internacional denominado Frente al cambio climático: economía y sociedad para vivir bien, realizado a finales de mayo en el hotel Los Tajibos de Santa Cruz, planteó algunos elementos de análisis señalando que se trataba de coadyuvar en la proyección de un nuevo paradigma de desarrollo, partiendo del reconocimiento de que el mundo está frente a una crisis no solamente cíclica, sino estructural del sistema capitalista.

 

“Voy a plantear algunos elementos de análisis para coadyuvar en la proyección de un nuevo paradigma de desarrollo partiendo del reconocimiento de que el mundo enfrenta una profunda crisis”, dijo Romero al inicio de su intervención.

 

La crisis que enfrenta el sistema actualmente trasciende las fronteras del ámbito financiero, es una crisis financiera, en efecto, producida por una excesiva concentración de la riqueza en pocas manos, a partir de un modelo de desarrollo librecambista, no regulado por el Estado, en un mundo global que ha hecho que surjan una serie de monopolios que concentran la producción y las inversiones”, agregó para precisar que, sin embargo y al margen de esta crisis financiera, también hay una crisis energética.

 

CONTROL DE RECURSOS ENERGÉTICOS

 

A manera de contexto indicó que, sobre todo Estados Unidos, ha intentado controlar las fuentes de abastecimiento energético en el Medio Oriente “pero no ha tenido éxito pleno”, y precisó que normalmente las relaciones internacionales y la correlación de fuerzas en el orden internacional se han configurado a partir del control de las fuentes de abastecimiento de recursos energéticos.

 

“Hoy día existe un desequilibrio, estas fuentes de recursos energéticos no han podido ser apropiadas plenamente por el poder imperial, al mismo tiempo hay un estándar de demanda de energéticos ( …) y eso hace que se profundice la crisis energética en el mundo”, acotó.

 

Sin embargo, para Romero la existencia de estas crisis en el ámbito financiero y energético, no representa una novedad en el marco de la crisis capitalista; y sostuvo que lo novedoso es que ahora estas crisis están acompañadas de otros factores críticos, como la crisis alimentaria.

 

En este marco, señaló que existe un gran crecimiento poblacional en el planeta que no está acompañado de una clara oferta alimenticia, asegurando que: “se trata de una crisis que el propio capitalismo genera en el afán de proveer de manera impulsiva de mano de obra barata, provocando migraciones que generan un desequilibrio entre campo y ciudad, lo que incide en el déficit de producción alimentos”.

 

“También están los fenómenos climáticos, que inciden en la producción de alimentos, junto al monopolio de los insumos agrícolas, controlados por transnacionales”, precisó al identifica a la crisis alimentaria como un factor de orden estructural significativo en la medida que, desde su punto de vista, se puede prescindir de algunos energéticos y otros productos, pero, que no se puede prescindir de alimentos y de agua.

 

“Consecuentemente, dijo Romero, el cambio climático profundiza la crisis alimenticia y también potencialmente nos plantea una crisis en el acceso a los recursos naturales, la disputa por el control de los recursos hídricos, por ejemplo, podría provocar conflictos bélicos en los países”.

 

...el cambio climático profundiza la crisis alimenticia y también potencialmente nos plantea una crisis en el acceso a los recursos naturales...”


PRODUCCIÓN

Acotó que junto a la crisis de los alimentos existe, potencialmente, una crisis hídrica en la medida que del 100 por ciento de recursos hídricos en el planeta, solamente el 8% son aptos para el consumo humano y animal.

 

“En consecuencia, el acceso y la gestión de los recursos hídricos además del calentamiento global, son también factores críticos estructurales que caracterizan al mundo capitalista contemporáneo”, dijo.

 

CRECIMIENTO INDUSTRIAL DESCONTROLADO

Para Romero, el cambio climático representa sin duda una amenaza a la sobrevivencia sostenible de la humanidad, por cuanto está generando desastres cada vez más recurrentes y aseguró que éste expresa, de algún modo, los “mecanismos de defensa de la naturaleza frente a las contantes agresiones a las que la ha sometido un “crecimiento industrial descontrolado”.

 

“Por tanto, la gestión del medio ambiente y la naturaleza, son factores fundamentales para garantizar la sostenibilidad de vida en el planeta. Este también es un factor de crisis la estructural que no había tenido los alcances actuales, a esto se suma la crisis institucional porque los mecanismos de organización de la comunidad internacional y de gestión de vida colectiva en el planeta están agotados y requieren reformulación”, dijo al agregar que a esto se suma el factor de mayor crisis en el mundo capitalista que sería la crisis paradigmática, que tiene que ver con el agotamiento de las recetas para resolver los problemas.

 

UNA PERSPECTIVA DE EQUILIBRIO

En esta línea, la autoridad introdujo la importancia de la pluralidad como eje transversal en la estructura del Estado asegurando que lo plural, como factor de organización, es un tema resuelto en el país y agregó que dentro de la perspectiva de equilibrio planteada por el actual gobierno, se ha incluido una visión donde también la naturaleza tiene derechos.

 

En su criterio, dentro de una estructura estatal participativa e incluyente de los derechos de la naturaleza, se ha posibilitado un modelo de desarrollo que permite la recuperación del excedente económico para su reinversión en la diversificación de la economía, la generación de valor agregado, y la reducción de las desigualdades sociales, a partir de la nacionalización de los hidrocarburos.

 

En síntesis, se trataría de “un paradigma para vivir bien” dónde, en criterio de Romero, no sólo se gestiona la economía y se incluye a la población, sino que también se plantea la armonía con la madre tierra y se inaugura una nueva manera de organizar al Estado.Todo esto, en base al reconocimiento de derechos como el acceso al agua, derechos fundantes que traducirían una nueva concepción de desarrollo no solo economicista sin también articuladora de los derechos colectivos dentro de una sociedad donde comienzan a que tener garantías que se traducen en políticas de Estado. Aseguró que de ahí deriva la concepción de desarrollo integral planteada.

 

En su criterio, se trata de un paradigma donde no solamente las personas sino también la naturaleza tenga derechos. “Este nuestro paradigma lo ofrecemos como un elemento de debate para transformar un mundo capitalista en crisis estructural que requiere de la definición de una nueva agenda, una agenda que seguramente una reunión como la Cumbre del G- 77 debe considerar”, concluyó remarcando la importancia de repensar el orden mundial y construir uno nuevo.