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Se acaba una era del petróleo

9 de enero de 2013 Nikolái Podorvanyuk y Vladímir Pokrovski, gazeta.ru 

Nos encontramos ante el declive de una era del petróleo que duró todo el siglo XX, sin embargo los expertos no prevén que el petróleo deje de ser objeto de primera necesidad. ¿Está Rusia preparada para estos cambio?
Tareas para la ciencia del petróleo

“La geología del petróleo y el gas es una rama de la geología aplicada. Los últimos 40 años han supuesto un importante periodo de desarrollo para este campo científico, especialmente en la antigua URSS y en Rusia. Durante este tiempo se descubrieron nuevos yacimientos. La tarea principal consistía en aumentar la producción.

Sin embargo, en la actualidad están teniendo lugar una serie de transformaciones y se está dando un cambio en el equilibrio de fuerzas”, dice el director del Instituto de los Problemas del Petróleo y del Gas (RAN) Anatoli Dmitrievski.
“Los países líderes se encuentran con problemas muy serios. El futuro de todo el mundo depende de la resolución de estos problemas. Se puede afirmar que nos encontramos ante el declive de la era del petróleo, que duró todo el siglo XX, — afirma el académico — durante los últimos años el petróleo ha determinado el progreso técnico.

Este motor de combustión interna cambió el funcionamiento del mundo y proporcionó un crecimiento sin precedentes de la productividad laboral. Al mismo tiempo, el rápido aumento de la población en los países desarrollados condujo a una mayor demanda de oro negor. No obstante, las reservas son limitadas. Los métodos tradicionales de extracción no son suficientes para cubrir las necesidades. Ante la subida de los precios aparecen nuevas formas de competencia y nuevas tecnologías desconocidas hasta el momento”.

Nunca hasta el momento había sido tan importante para Rusia determinar qué es necesario para superar la dependencia a los precios del petróleo.

El científico afirma: “Uno de los problemas es el precio del petróleo a medio y largo plazo. Lo que está claro es una cosa: que ante precios superiores a los 150 dólares por barril la industria del automóvil puede proporcionar un motor económico que utilice poca gasolina. La cuestión sobre la demanda de petróleo y del periodo de continuidad de los altos precios es particularmente difícil para Rusia”.

El gas de esquisto: ¿“historia de terror” o revolución?
La producción de gas de esquisto ha crecido en los últimos años. No sólo es de interés en los Estados Unidos. Hoy en día se explota en 38 países diferentes. China confía mucho en esta fuente de energía. Europa occidental todavía no ha mostrado demasiado interés en él, aunque a largo plazo tiene previsto buscar alternativas al gas ruso.

En resumen, la situación creada como resultado del desarrollo del gas de esquisto ha resultado ser más seria de lo que esperaban las autoridades rusas. El pasado agosto, el viceministro de Desarrollo Económico, Andréi Klepaj anunció que el gigante del gas ruso, Gazprom, había subestimado la magnitud de la revolución del esquisto y ahora trataban este asunto con mucha seriedad.

En octubre Vladímir Putin habló sobre los peligros de Gazprom y de los cambios globales en el mercado de la energía producidos debido a los crecientes volúmenes de producción de gas de esquisto. Instó al Ministerio de Energía a ajustar el plan general para el desarrollo de la industria del gas hasta el 2030.

Y como si esto no fuera suficiente llega una segunda “revolución”: el petróleo de esquisto. Resulta que del esquisto puede crearse tanto gas como petróleo. Su desarrollo no ha hecho más que comenzar pero está claro que es algo muy prometedor para determinadas empresas. Según las estimaciones de los expertos occidentales, las reservas de petróleo de esquisto en EE UU son cinco veces mayores a las de Arabia Saudí.

Petróleo y gas de innovación
Otro problema con el que se encuentra Rusia es que los expertos apenas registran innovaciones exitosas en la industria petrolífera y de gas del país.

“En general, en Rusia se lleva a cabo un gran desarrollo, pero el principal problema es su comercialización y la puesta en práctica dentro de la industria”, dice Konstantín Nadenenko, director de inversiones de riesgo de la compañía 'Líder'.

“Crear relaciones adecuadas con grandes empresas petrolíferas y de gas es una tarea complicada. En este campo, la estrategia de negocios influye más en el mercado global que en el ruso. Especialmente porque allí las relaciones funcionan mejor.

No estoy seguro de si este problema afecta únicamente a Rusia, ya que las grandes compañías existen en otros países. Por una parte, los que toman las decisiones operan con grandes cantidades y los ingresos de las empresas de nueva creación no son demasiado atractivos. Por otra, al considerar la idea de integrar nuevas tecnologías en sus procesos, se dan cuenta de que el coste del fracaso sería alto. Hablando sin rodeos, no vemos gran diferencia entre, por ejemplo, BP y Rosneft.

Otro asunto es que en el mercado internacional existe una amplia gama de compañías de servicios tecnológicos que compiten entre sí por captar la atención de las grandes empresas, y es muy importante explicarles en qué son mejores que sus competidores.

Ellos poseen recursos y capacidades, tratan de encontrar e introducir novedades. Están realmente involucrados en el proceso tecnológico. Las empresas contratistas petroleras rusas mantienen una estrecha relación con clientes potenciales y en este ámbito no hay mucha competencia que se dedique a las nuevas tecnologías”.

Artículo publicado originalmente en gazeta.ru

Fuente:
http://rusiahoy.com/articles/2013/01/09/se_acaba_una_era_del_petroleo_23719.html

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