Coyuntura Internacional

Boletin Semanal

Suscribirse aqui

Ministro de Colombia: hay que prepararse para el regreso del auge minero

Amylkar Acosta Medina además declaró que “podemos hablar de desaceleración mas no de estancamiento de la actividad. Otra cosa es que la locomotora no va a la velocidad que queremos”.

El 2013 no tuvo un cierre fácil para el sector minero-energético colombiano, ya que no estuvo exento de paros, polémicas, bajos precios de materias primas ni temas asociados con licenciamiento ambiental. Por ejemplo, el renglón carbonero afrontó una caída en su producción como resultado de dos huelgas laborales que sumaron 74 días en las firmas Drummond y Cerrejón; además, los mineros informales del país protestaron reclamando mejores condiciones.

Entre tanto, Drummond fue sancionada por el gobierno por cerca de $7.000 millones (US$3,4 millones) por el vertimiento de carbón en la bahía de Santa Marta y por no implementar el sistema de cargue directo en su puerto de Ciénaga (Magdalena) desde el 1º de enero.

Amylkar Acosta Medina, ministro de Minas y Energía desde septiembre pasado, oriundo de Riohacha (La Guajira) y ex senador de la República, cree que el país atraviesa una coyuntura en la que el sector minero en general ha salido perjudicado por “un entorno adverso en el mercado de los minerales, debido a lo que está pasando en Europa y Estados Unidos”.

A lo anterior suma una caída de la demanda de materias primas en China. “Por cada punto que deja de crecer el PIB chino, se dejan de comprar US$10.400 millones en materias primas”.

“Esto hay que mirarlo en perspectiva, porque es un mercado cíclico y de la misma manera que estamos ahora en el cuarto menguante del boom minero, el país se tiene que preparar para el momento en que vuelva el auge”, dijo Acosta.

Y a las voces que señalan en medio de la época electoral que la locomotora minera del presidente Juan Manuel Santos se detuvo en plena cuesta les contesta que “podemos hablar de desaceleración mas no de estancamiento de la actividad. Otra cosa es que la locomotora no va a la velocidad que queremos”.

Aunque el gobierno Santos está a poco más de siete meses de terminar, el ministro Acosta recalca que la actividad minera de Colombia debe ser vista en el largo plazo, ya que el alistamiento de los grandes proyectos del sector —como los enfocados en la extracción de oro— toma entre tres y cinco años. “Utilizando el pasaje bíblico: hay momentos de sembrar y momentos de cosechar. Este es el de sembrar, de invertir con el fin de que cuando venga la época de cosecha estemos preparados para aprovechar esa nueva coyuntura de altos precios y de expansión de los mercados”.

Espera que al país no le pase lo que sucedió con el café durante varios años. Por ahora ve algunas señales que van a favorecer al sector minero, uno de los grandes jalonadores de inversión extranjera directa. Algunas de ellas son la recuperación económica estadounidense y la Unión Europea apurando el paso para dejar atrás la recesión económica. “Eso va a repercutir en un mejoramiento de las economías emergentes encabezadas por China e India”.

¿Una nueva ola inversionista? En palabras del ministro de Comercio, Industria y Turismo, Santiago Rojas Arroyo, Colombia está en capacidad de ofrecer cada vez mejores condiciones para traer más inversión foránea. Muestra de ello fue que 2013 cerró con flujos de inversión extranjera directa que llegaron a US$16.822 millones, 0,9% más que en 2012.

De esta suma, según el gobierno, el 81,7% llegó a los renglones de petróleo y minería (cerca de US$13.735 millones, monto mayor en 2,9% al visto en lo corrido de 2012).

Para el ministro Amylkar Acosta, vendrá una nueva ola de inversión minero-energética. “Como dice la canción brasileña: ‘Si empujamos el sol, amanecerá más temprano’. No se puede desconocer el entorno internacional. También hay causas internas como el tema de licenciamiento, las consultas previas y el activismo social. La inversión extranjera sigue llegando al país, a diferencia de lo que ha sucedido en los demás países de América Latina, en donde ha caído. Colombia sigue siendo un país atractivo para la inversión minera”.

Y la cuestión no es sólo continuar atrayendo inversión. El ministro Acosta sabe que tiene pendientes varias prioridades en su lista de tareas: “Hay tres grandes proyectos en la incubadora: La Colosa (Tolima); Buriticá (Antioquia) y el del páramo de Santurbán (Santander). Una vez se termine de dar la delimitación, ese proyecto arrancaría. Si somos capaces de sacar estas iniciativas, Colombia va a dar un salto muy importante en materia minera. Hace más de 20 años no se acomete un proyecto en el sector”.

Sin embargo, insiste en que el gobierno está trabajando en destrabar el punto del licenciamiento ambiental. “Lo que se hizo con el tema de los Pines (Proyectos de Interés Estratégico Nacional) fue un tratamiento más expedito en materia de licencias, consultas previas y adquisición de predios”.

El impulsor de la economía. De acuerdo con el comportamiento que mostró la economía colombiana durante el año pasado (el Producto Interno Bruto creció 5,1% en el tercer trimestre de 2013), el gobierno prevé que el sector constructor será el jalonador. En años pasados el sector minero-energético lideró la expansión. Aun así, Acosta cree que este renglón volverá a ser la locomotora que tire de los vagones de la economía colombiana, tal y como sucedió en años recientes.

fuente: América Economía

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar