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La OIT cifra en 120.000 las muertes anuales en el mundo, producidas por la exposición e inhalación de fibras de amianto o asbesto durante el trabajo; la Agencia Europea de Seguridad y Salud, cifra en 21.000 las muertes anuales en la UE.jesus uzkudun ###
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Un oscuro asesino
LLAMADO AMIANTO

La OIT cifra en 120.000 las muertes anuales en el mundo, producidas por la exposición e inhalación de fibras de amianto o asbesto durante el trabajo; la Agencia Europea de Seguridad y Salud, cifra en 21.000 las muertes anuales en la UE.


S Jesús Uzkudun (*)

on datos que expresan la enorme catástrofe sanitaria, que podía haberse evitado aplicando el principio de precaución. Las tempranas alertas a principios del siglo XX sobre las enfermedades respiratorias que producía su inhalación fueron desoídas. A pesar de esas muertes y la prohibición del asbesto en 54 países, se continúan extrayendo y comercializando anualmente más de 2 millones de toneladas de la fibra asesina. En el Reino de España, la mayoría de las victimas del amianto permanecen ocultas y silenciadas por las autoridades laborales, sanitarias y los servicios de prevención.

Es previsible el aumento de enfermedades y muertes durante esta década: organizar a las víctimas y lograr un fondo de compensación es el reto.

Aunque crece la sensibilización social -gracias a la acción sindical de CCOO, las asociaciones de afectados y familiares de victimas del amianto y el impacto del testimonio de los enfermos en los medios de comunicación, unido a las protestas ante los jugados, acompañando a las demandas judiciales contra empresas, Seguridad Social y Mutuas patronales-, la gran mayoría de las enfermedades y muertes producidas por el amianto en el Reino de España quedan ocultas, debido a la acción obstaculizadora de las Mutuas y la pasividad de muchos profesionales y de los gestores de la sanidad publica.

La exposición laboral continúa, por ausencia de un inventario del amianto instalado, en las tareas de demolición y reparación, como denunciaba la sección sindical de CCOO de Eusko Tren. Todos los estudios nos indican que la epidemia de enfermedad y muerte por amianto continuará creciendo en la próxima década, hasta el 2025.

El tratamiento de un enfermo de cáncer cuesta a la sanidad pública en torno a 40.000 euros persona, resultando escandaloso el atraco de las MATEPSS o Mútuas Patronales a los presupuestos de la Sanidad pública, tras desviar el coste de miles de cánceres profesionales al Sistema de Salud, mientras las Mútuas alardean de su eficaz gestión de recursos y superávit. Atraco que sorprendentemente no produce la reacción de los gestores sanitarios, ni de las Plataformas por la defensa de la Sanidad Pública.

El extendido hábito de fumar, con efecto multiplicador, se convierte en la excusa perfecta, para ocultar la acción de otros asesinos, como los agentes cancerígenos de ámplio uso laboral, incluso en el caso de los mesoteliomas o cáncer de Pleura, cuya causa exclusiva es el amianto y no tiene relación alguna con el tabaco. El Ministerio y los Departamentos autonómicos de Sanidad se resisten a la declaración obligatoria de los mesoteliomas.

El enfermo o sus familiares, se ven obligados a demostrar el origen de la fibrosis pulmonar, insuficiencia respiratoria, cáncer de pulmón (el 10% es debido al amianto), de laringe o de pleura y peritoneo o mesoteliomas que están relacionados con la exposición laboral al amianto 30 o 40 años atrás, y hacer frente a los recursos legales de empresas y Mútuas, para lograr el reconocimiento profesional de la enfermedad y las correspondientes compensaciones económicas. Es una tarea complicada, por el histórico y generalizado incumplimiento de las empresas de las obligaciones preventivas, como el registro en el RERA de los trabajadores expuestos, habiendo desaparecido las empresas e instalaciones en la mayoría de los casos.

También, es necesario señalar que la acción sindical y los gabinetes de salud laboral, salvo honrosas excepciones, han limitado su actividad, a demandar prevención, olvidando que las enfermedades profesionales no son instantáneas y que su reconocimiento y compensación se convierte en una eficaz herramienta preventiva. Además, el cáncer profesional, mayoritariamente aparece en personas que se encuentran fuera del ámbito laboral, como prejubilados o pensionistas.

Que CEPROSS de la Seguridad Social, que registra las enfermedades profesionales reconocidas, recoja 81 y 92 afectados por enfermedades respiratorias por el polvo de amianto, 25 y 64 afectados por cánceres de este origen en los años 2010 y 2011, respectivamente, es la expresión del enorme subregistro de las enfermedades laborales y del cáncer profesional en particular.

Los datos de los 9 primeros meses del año 2012, con 57 enfermedades respiratorias y 29 cánceres por amianto, expresan la ausencia de cambios de tendencia, mientras en Euskadi, desde ASVIAMIE llevamos contabilizadas 24 muertes por amianto. El debate durante meses en el anterior Parlamento Vasco, antes de su disolución, con la participación de todos los agentes implicados, debe ser retomado, adoptando resoluciones soberanas, con la creación de un Fondo de compensación.


* Es Secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO Euskadi y miembro de ASVIAMIE (Asociación Vasca de Víctimas de Amianto)



...la epidemia de enfermedad y muerte por amianto continuará creciendo en la próxima década, hasta el 2025.

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